Siempre relojeando al cielo desde el suelo & no arriba. Sin saber, si creer, si esta elección de vida valdría mi fe, si este tren, solo de ida me daría un lugar & el corazón me aturdía con eso de que las paredes y el techo; Se van si hay libertad & ese drogadicto alarido & ese estruendo casi divino. Cuando se quiebran todos los sentidos